Carbón vegetal, el primero en llegar

Un mercado en expansión con posibilidades para la inserción de mayor cantidad del producto cubano a precios ventajosos...

Por Juan Carlo Imbert Mayola-

El 5 de enero de este año la empresa cubana CubaExport anunciaba la venta de 40 toneladas de carbón vegetal a la empresa estadounidense Coabana Trading LLC por un valor aproximado de 17 000 dólares, la entrega se pactó para el 18 de enero antes de la salida del presidente Obama de la Casa Blanca. La noticia de que el primer producto que en más de medio siglo se exportara a Estados Unidos fuera el carbón vegetal puede haber sorprendido a muchos, pero la verdad es que hace ya algunos años el carbón vegetal obtenido a partir del marabú es uno de los productos estrellas de la agricultura cubana, habiendo crecido en un 168 % en el periodo 2011-2015. El carbón vegetal cubano hoy se exporta fundamentalmente a Europa, entre otros a Portugal, España, Italia y Turquía, con precios que oscilan entre 320 y 350 dólares la tonelada.

DEMANDA MUNDIAL

En la actualidad existe un mercado amplio y en expansión para este producto en la Unión Europea, Estados Unidos y Asia. Los mayores importadores a nivel mundial son China, Corea, Japón, Estados Unidos, Francia, Alemania, España e Italia; quienes lo utilizan de manera industrial, en restaurantes y cafeterías o para uso doméstico en sustitución de combustibles.

En el 2015 se produjo en el mundo un total de 53 millones de toneladas de carbón vegetal, con un aumento del 13 % en el periodo 2010-15. África y América Latina fueron las regiones que impulsaron este crecimiento, y se espera que la producción global alcance los 7 000 millones de toneladas en el 2030. Por lo que se puede hablar de un mercado en expansión con posibilidades para la inserción de mayor cantidad del producto cubano a precios ventajosos.

PRODUCCIÓN DEL CARBÓN VEGETAL

Existe una gran variedad de carbón vegetal para la comercialización, en dependencia de sus características: madera utilizada, uniformidad del color, sonido metálico, contenido de tierra, polvo, cisco u otra materia extraña. El carbón que se logra a partir de maderas duras y semiduras obtiene los mejores precios; y el que se produce a partir de los naranjos, algarrobo, pino, soplillo, o sea, maderas blandas, su precio es menor.

Algunos productores tradicionales, como Argentina o Paraguay, cuentan en sus bosques con especies con altos poderes caloríficos, por ejemplo: el quebracho blanco, el guayacán, el mistol, el algarrobo, entre otros árboles de maderas duras. Pero estos árboles demoran mucho en crecer, de ahí que enfrenten dificultades a la hora de aumentar la producción, además de las presiones que enfrentan de los grupos ecologistas que protestan ante la deforestación para la producción de carbón vegetal, pues una característica importante de este mercado es la preocupación de los consumidores por la sustentabilidad de su producción.

Esta realidad coloca al carbón vegetal cubano en muy buenas condiciones para competir en el mercado mundial, puesto que la Dichrostachys cinérea (marabú) es una planta de madera semidura y a partir de esta se obtiene un carbón vegetal de los de más calidad en el mercado mundial. Esta planta es considerada una planta invasora, por lo que durante el proceso productivo no se afecta al medio ambiente.

A estas características que posee el carbón cubano le sumamos el hecho de que es obtenido de manera totalmente orgánica, lo que atrae a muchos consumidores que prefieren los productos naturales y amigables con el medio ambiente.

POTENCIALIDADES PARA LA PRODUCCIÓN DE CARBÓN VEGETAL EN CUBA

Hace algunos años se comenzó una ofensiva contra el marabú en Cuba, que llegó a ocupar casi 2,2 millones de hectáreas y hoy se estima que un 20 % de la superficie cultivable de Cuba está cubierta de marabú, de ahí que la producción de carbón vegetal a partir de este producto es un negocio redondo para la economía cubana, pues a la vez que se ingresan divisas al país, se limpian tierras que pueden ser dedicadas a la agricultura. De ahí la importancia de abordar esta producción con un enfoque integral de manera que posibilite la recuperación de áreas ganaderas y agrícolas y su incorporación a los programas alimentarios que despliega el país en la actualidad.
A esto podemos sumarle el hecho de que los costos en divisas para su producción en el país son bajos, por lo que sin discusión este parece ser un negocio gana-ganar para la economía cubana, contribuyendo a la necesaria entrada de divisas al país.

EL PROCESO PRODUCTIVO EN CUBA

El proceso productivo en Cuba, casi en su totalidad se realiza de forma tradicional y rústica, con el método artesanal conocido como “parva”, que consiste básicamente en excavar una fosa en la tierra, apilar la madera sobre el suelo y cubrir la parva con tierra para evitar la entrada de aire durante el proceso.

Cada uno de los momentos del ciclo de producción es decisivo en la calidad del producto final, por eso es esencial la correcta selección de la madera para garantizar que el grosor final del carbón para ser exportado sea el adecuado, así como la confección, atención del horno y secado de la madera; procesos que garantizan la eficiencia productiva y los rendimientos que obtiene cada carbonero.

Un momento primordial en la producción del carbón es el traslado hacia los centros de beneficio. Se trata de una selección del producto antes de su envasado final, por lo que es de vital importancia utilizar los medios necesarios, dígase las mallas con el calibre establecido, para obtener la granulometría mínima y concretar el proceso de selección con una cuidadosa selección manual, que no se logra fácilmente con carencia de medios. Estos elementos, sumados al correcto envasado, almacenaje y llenado del contenedor influyen significativamente en el tamaño, humedad y, por ende, en la calidad del carbón que se exporta.

RETOS Y POTENCIALIDADES DE LA PRODUCCIÓN DE CARBÓN VEGETAL EN CUBA

Con el transcurso del tiempo, Cuba ha ido adquiriendo experiencia en la producción y comercialización del carbón vegetal, aun así hoy quedan retos importantes a superar para poder mantenerse en mercados tan exigentes como el Europeo y el estadounidense.
Entre los desafíos que hay que superar está la gran dispersión existente entre los centros de beneficio y carga, que provoca un aumento de los costos de transportación.

Estos centros de beneficio no siempre cuentan con las mejores condiciones para la conservación de la mercancía, debido a la humedad que afecta al producto, y en estos no siempre se puede controlar la calidad con la que se exporta.

Otros retos a superar de esta producción que ofrece importantes oportunidades para Cuba son la posibilidad de aprovechar los residuales del carbón que hoy se votan, que con la tecnología necesaria se podrían producir briquetas,  que hoy se comercializan en el mercado mundial con precios aproximados a las 700 USD la tonelada.

Por otro lado, el carbón exportado por Cuba se comercializa en bolsas de 15 kg, pero, de Cuba poder diversificar el formato del envase en el que se exporta, el producto obtendría mayores ingresos por cada kg exportado, pues las bolsas de 3 y 5 kg reportan mayores ganancias.

Por último, es importante mencionar las potencialidades que ofrece el proceso productivo del carbón vegetal de manera industrial para la generación de electricidad a partir de los gases que se desprenden durante el proceso productivo. Si Cuba logra obtener esta tecnología y aprovechar al máximo todas las oportunidades que ofrece la producción de carbón vegetal a partir del marabú, el otrora enemigo número uno de la agricultura cubana pudiera revertir un poco todo el daño que le ha hecho a la economía nacional.