El secreto de Gustavo

Solapas principales

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Por: 
Gerardo González Quesada, Yenima Díaz Velázquez y Grupo Web Minag

Entre las comunidades rurales de La Piedra y Barranca, del municipio cabecera de las Tunas, en una pequeña elevación, libra su combate diario Gustavo Carmenate Carmenate, usufructuario con 10 años de labor que sabe sacarle el mejor provecho a sus tierras.

"Es una tarea difícil. Cuando llegamos, los vecinos decían que no durábamos ni dos meses. Esto era un marabuzal espeso que no había quién entrara. Hasta hicimos carbón para venderle a la Empresa Agroforestal. Ya solo nos quedan 8 o 9 hectáreas infestadas de manera moderada, trabajamos en ellas y se usan como potrero para el ganado”.

"En el resto de mis tierras uno puede correr descalzo, fíjate si se ha trabajado duro, especialmente mis dos hijos, que son muy buenos jóvenes, luchadores y sacrificados. Nos levantamos a las 4:00 de la mañana y a veces es oscuro y todavía estamos haciendo algo", nos explica.

Gustavo, se labra su propio destino desde que recibió tierras en usufructo en la Cooperativa de Créditos y Servicios Josué País García. Ahí llamó a su finca “La Montaña” y desde hace una década busca las mejores alternativas para enfrentar los daños del criminal bloqueo yanqui que impacta directamente en las labores agrícolas y en toda la producción de alimentos.

Frente a esas realidades, afirma, hay que trabajar más duro, sembrar más y sacarle a la tierra los mejores rendimientos “Hay que producir alimentos desde dentro y para el pueblo, esa es nuestra responsabilidad como productores”, dice.

"Tengo 40.20 hectáreas. De ellas, hay 34 dedicadas a la ganadería, con pastos naturales. Se plantaron dos de caña para la alimentación de los animales y hay dos más para la siembra de granos, como parte del proyecto Prodecor”, asegura.

"También cosechamos boniato, yuca, plátano burro y otros cultivos varios. Aquí hay de todo lo que necesita un campesino, incluyendo dos pozos, el de tomar y otro que garantiza agua el año entero para el ganado".
Cuenta con 66 vacunos en las diferentes categorías, toros de ceba, vacas de ordeño, toretes, novillas y terneros. Así como carneros, gallinas, cerdos, guanajos… “Esto es muy bueno pero, hay que vivir al tanto de los animales”, afirma Gustavo.

"No hace tanto, me robaron una vaca y eso me ha dolido mucho, porque era una de las mejores que tenía, de las que más leche producía".
“En mi finca—dice— se entrega leche el año entero. No ha andado muy bien, pero tampoco tan mal y espero cumplir el plan antes de fin de año. Eso le hace falta al país y a uno, porque se vive del salario de ese renglón, que se paga bien”.

"Nosotros atendemos bien las reses. No les faltan ni comida ni agua fresca. Siempre priorizamos el alimento animal y ahora estamos pensando en sembrar King grass".

Cuando le preguntamos acerca de los principios de la agroecología en su finca, responde: "El secreto está en que estamos luchando por una finca sostenible y agroecológica. No se ha logrado todavía, pero se ve el avance. Aquí solamente se usan productos biológicos. El año pasado no hubo fertilizantes para el frijol e hicimos una buena campaña. El maíz no estuvo tan bueno porque lo afectó la palomilla; pero no estuvo malo en comparación con otras fincas”.

"En la finca, un niño recentino puede comer cualquier cosa, porque son cosechas sanas. Aplico productos de la Empresa Labiofam, como nicosave, tricosabe, turisabe, beauberia bassiana y trichoderma, un hongo muy efectivo en el control de otros hongos", concluye Gustavo con una afirmación tajante: ¡Lamento mucho la edad que tengo, me sobran las ganas de hacer y ahí están los resultados!".

Publicado: 
16/04/2021 - 10:00
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